lunes, 11 de febrero de 2013

Prefiero recitar a Salinas

Y que yo nunca te lo he dicho,
pero eres un concepto precioso,
no te lo he dicho porque no sé
mirarte a los ojos sin que me veas demasiado hondo.
No sé cuándo frenar,
y bueno, ya sabes,
prefiero recitar a Salinas que el silencio.
Tampoco sé cómo verme ahora,
supongo que un poco más mía,
pero si dejar atrás
todo o que me impulsó adelante.
No sabes lo bonito que fue
gritar "qué suerte sentirle"
al viento de octubre.
Ni lo bajito
que en noviembre
me repetía que iba a pasar.
No sabes lo difícil que fue sacar adelante
enero y diciembre,
sin permitirme parar.
"Adelante, siempre adelante."

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dialéctica y erótica

Los mapas de tu voz son inhóspitos y mi ansia tangible y cruda, tendiéndote los despojos de mi tacto camino descalza por el verso c...