jueves, 28 de febrero de 2013

Pensar que pensarás que soy tonta

Despertar no me sirve de nada
si esa mañana no voy a permitirme
poder pensar en ti
cuando hablen de poesía.
Y mis martes han perdido el sentido,
y mi amor a los lunes,
y echarte de menos aunque acabe de verte.
Pensar que pensarás que soy tonta,
que soy demasiado emotiva,
que sepas que te quiero mucho.
Que aún no he dejado de hacerlo.
Estoy destrozando el propósito
de no escribirte nunca más,
pero es que verte en mis palabras
es la única manera de verte sin sentirte lejos.
Tu recuerdo es la única parte
que me gusta conservar,
porque no sé hasta dónde
me dejará transformarlo
y pintarlo con metáforas cuando caiga la noche.
Porque a ti es imposible cambiarte,
porque tu afecto
no retoma mi dirección.
Por eso estoy aquí ahora,
y siempre.
Porque dormir no va a servirme de nada hoy,
porque soñar(te) es lo más lejano a tener esperanza.

miércoles, 27 de febrero de 2013

Y perderé una vez más

¿Qué me digo a mí misma ahora?
Debería convencer a mi esperanza
de tomarse vacaciones estos meses,
a mis sueños de no dirigirte
la palabra nunca más.
Hace demasiado tiempo
que debería haberme acostumbrado
a dormir sin tus buenas noches,
sin que me digas que me quieres.
¿Qué le digo a mis suspiros?
Les diré por ahora que no te miren,
que de ilusiones no se vive;
y a mi paciencia y mis "ya pasará"
les diré que no vuelvan
a pronunciar tu nombre
cuando haga frío y no sepa qué decir.
Y perderé una vez más,
pero es indiferente.
"Ya perdí mil primaveras y el orgullo
por buscar en otros ojos la luz que tienen los tuyos."

domingo, 24 de febrero de 2013

Milésimas de momento

Lo que me duele, es que no necesito que me comprendas.
Que justamente por hacerlo,
te has ido.
Desencanto en milésimas de momento.
Deberías estar harto,
hace un mes que me has dicho que me aleje.
Soy un caos,
desastrosa,
pero es que "cuando tú no estás
las noches son inviernos"
y echo de menos la primavera en la piel
en pleno octubre.
Te he perdido,
y no quiero encontrarme a mí.
Tenías razón,
soy demasiado frágil.

sábado, 23 de febrero de 2013

Porque febrero (siempre) me destroza


Quiero refugiarme de mí,
quiero salir de aquí.
Ya no me sostengo,
caigo por piezas,
me desvanezco en mi mente.
Los recuerdos me retuercen en cama,
la lluvia perfora mi pensamiento
con cada gota
que no es una lágrima de alegría.
No sabes lo vacío que está el mundo
ahora
que nada me llena de felicidad,
fe y calor.
Nunca pensé que un lunes
de octubre
pudiese ser una armonía tan bonita,
pero tampoco sabía
lo bien que algunas miradas
sientan a la sonoridad de las palabras.
Por eso quiero huir,
porque febrero me destroza,
me anula.
Y ya sé que nadie vendrá
a mi ventana esta noche,
como una vez soñé que haría.
Pero la lluvia me está perforando,
y bueno,
la sonoridad es totalmente hueca
cuando su voz no me dedica
palabras armónicas.

Diré ojos color Índico

Qué escaso se torna el vocabulario
cuando me piden que les hable de ti.
Debería decidir un nombre
para el color de tus ojos,
diré ojos color Índico,
como el océano;
por su manera de indicar mi camino.
Tengo que buscar una palabra
que consiga aproximarse a tu voz,
y eso es, con diferencia,
lo más difícil.
Por eso,
a veces hablo de ti como concepto,
aunque seas tan complejo
como la terminología que no existe.

viernes, 22 de febrero de 2013

De cómo esquivar la rutina sin ti

Le he dicho que hoy escribo,
y no sé hacerlo sin que aparezcas;
me tendré que resignar
a tu presencia en cada palabra.
Pero sé que esto no se sostiene,
la palabra 'poesía'
no debería ser tuya.
Ni la palabra 'utopía'
de tu afecto.
Ojalá alguien te trate como mereces,
para bien y para mal.
Sin embrago,
hay palabras que necesito que me cedas.
Las instrucciones
para vivir del aire y no de versos,
cómo esquivar la rutina sin ti,
cómo sobrevivir a un martes.
Cómo leer a Neruda
sin que colonices cada sílaba
y la retuerzas entre tu recuerdo
(o yo te ate a mi memoria,
porque es la única imagen tuya
que no cambia su percepción).
Dudo que estés leyendo esto,
y me alegro.
No lo estoy haciendo por ti,
lo hago por si a alguna de ellas,
les apetece ver un poco más de mis palabras
(que por desgracia aún tienen dueño).
"Me has dado inspiración sin límite,
pero yo sólo quería ser feliz contigo.
Cambio toda la inspiración."

lunes, 11 de febrero de 2013

Inés, espero que leas esto

Parece mentira,
años juntas y creo que apenas nos conocemos.
Tiene unos ojos preciosos,
en los que estas letras están vertiéndose,
por casualidad, casi que por error.
Yo sé que no se espera ver aquí su presencia,
de hecho,
ahora mismo no sabe qué pensar.
Continúa leyendo.
Inés,
tiene manchas de sol en la piel,
tiene una sonrisa tan blanca
que podría cegaros con mirarla un poco más.
Inés,
disculpa,
yo no sé qué escribirte.
Me encantaría regalarte algo que te hiciese
perder la cuenta de las veces que has llorado
por amor o otras perdidas de autoestima a largo plazo.
Pero no puedo,
ya sabes,
funciono así.
A cambio,
te regalo cada verso que tus ojos escojan,
haciéndole por un instante único,
porque hoy son lo único que tengo.

Prefiero recitar a Salinas

Y que yo nunca te lo he dicho,
pero eres un concepto precioso,
no te lo he dicho porque no sé
mirarte a los ojos sin que me veas demasiado hondo.
No sé cuándo frenar,
y bueno, ya sabes,
prefiero recitar a Salinas que el silencio.
Tampoco sé cómo verme ahora,
supongo que un poco más mía,
pero si dejar atrás
todo o que me impulsó adelante.
No sabes lo bonito que fue
gritar "qué suerte sentirle"
al viento de octubre.
Ni lo bajito
que en noviembre
me repetía que iba a pasar.
No sabes lo difícil que fue sacar adelante
enero y diciembre,
sin permitirme parar.
"Adelante, siempre adelante."

domingo, 10 de febrero de 2013

Por si volvías a dolerme y yo a querer quererte

Huir mirando atrás es realmente complicado,
tanto como verte desde fuera,
sin que me digas qué tal tu día 
y para mí sea realmente importante que vaya bien.
No es que ya no me importe,
es que si fuese mal,
yo no podría cambiarlo.
No quiero dormir esta noche
por miedo a soñar
algo que pueda recordarme a ti
como algo que alguna vez fuimos.
No quiero pensar,
por miedo a que caminando despacio
te introduzcas en mi mente,
con cuidado,
y yo no quiera apartarte del rincón de luz
en el que estos meses habitaba tu ilusión.
Y aquí estoy, 
incumpliendo nuevamente el propósito
de no volver a escribirte
por si volvías a dolerme y yo a querer quererte.
No quiero leer a Neruda,
ni a Lorca,
ni a nadie que no seas tú.
Y ese es el problema,
que nunca supe huír,
ni siquiera ahora que puedes dolerme a solas.

Hermosa incluso cuando odias

Hay tantas cosas que no tienen explicación
que no sé por dónde
comenzar a enumerarlas.
Por qué no nos obligan a compartir poemas
en vez de sucias palabras huecas
cuando queremos decir las cosas claras.
Por qué cuando hablan de baile
no citan tu nombre
como quien cita una especie de árbol
al hablar de primaveras.
Por qué hay canciones
que nunca alargarás hasta la muerte,
haciéndote perder la cuenta
de la felicidad que te produce.
Por qué hay escenarios
que jamás pisarás
y vacíos de no tenerte
crean la ilusión en otros ojos.
Por qué el Sol
se empeña en salir
incluso cuando decides quedarte en cama,
y no se conforma con quedarse en tus pecas.
Por qué sin motivo,
nómada de sentimientos, incomprensible
como todo lo que merece la pena,
llegaste aquí,
y quisiste quedarte.

miércoles, 6 de febrero de 2013

Todos los colores de mi falda


Yo a duras penas
soy capaz de consolar
a mis ojos porque no los miras,
a mis manos sin las tuyas.
Y parece imposible
decirle a todos los colores de mi falda
que no serán pintados
por tus pinceles de palabras y recuerdo.
A mis (escasos) besos en la mejilla
les regalo vacaciones,
y de besarte el alma con sonrisas
es mejor no hablar.
A mi reflejo antes de verte
le quito las preocupaciones
de cómo me veo,
ya no nos miramos.
“Eres la única persona
que llena huequitos de mí.
Me llenas de palabras,
de cariño,
me llenas de literatura y música,
de ritmo.”
Y tras aquello,
es difícil convencer a mi tiempo
de estar inalienablemente vacío.

Dialéctica y erótica

Los mapas de tu voz son inhóspitos y mi ansia tangible y cruda, tendiéndote los despojos de mi tacto camino descalza por el verso c...