domingo, 27 de enero de 2013

Subir escaleras de dos en dos

Buen momento para un cambio,
para volar alto,
para correr,
o subir escaleras de dos en dos.
Para estirar los brazos
y sonreír,
mientras suenan canciones en inglés
que por suerte,
no me traen recuerdos.
Para ser capaz,
de cualquier cosa.
Para proponerme 
conformismo hacia mí,
la comodidad de verme bien.
Buen momento,
no lo limitaré con hechos.

sábado, 26 de enero de 2013

Como la incomprensión

Como si no pudiese cambiar nada
o no me dejasen hacerlo.
Como si de mis manos
brotase la impotencia
en forma
de esmalte granate
para que me miren .
Apariencias
de escaparate;
de dedos asustados, corriendo
por mis palabras, cuando me expreso
mucho peor de lo que podría.
Como si del desprecio
por la felicidad que pudimos obtener
brazos me retuvieran
en un rincón del recuerdo
(en el que de todo me resguardo).
Como si todas estas líneas
no fuesen más de lo que son,
es decir, nada.
O cualquiera de mis actos
tuviese la más mínima
relevancia
cuando yo la pierdo.
Como cuando llueve
y a pesar,
de que me gusta mojarme,
me aferro a un paraguas de miedo.
Como la incomprensión
que en tus ojos,
lector ávido,
estas palabras siembran,
o deberían.
Así me siento.


Aquí sigo

¿Qué me vas a decir que no haya escuchado antes?
Que me sobran quilos,
quizá
o que me falta cabeza,
seguramente.
Que nunca seré como ellas;
pero ya me ves,
aquí sigo.
Puedes decirme que soy como todas
que jamás tendré nada de especial;
incluso podrías
dejar de mirarme por si te daño la moral.
Puedes no quererme,
ódiame si lo deseas,
y dime que me va mal
o que me lo merezco.
Y ya me ves,
aquí sigo.
Entera.

viernes, 25 de enero de 2013

"Y voy a divorciar a todas las mujeres tristes que hay en mi ciudad."

Estoy cambiando de una manera impresionante, lo noto. Ahora tengo una mínima idea de lo que quiero hacer, no sé quién seré, pero sí que sé quién quiero ser. La verdad es que jamás he sido una persona impresionante, yo no enamoro, las personas con las que me he encontrado a lo largo de este tiempo me han ayudado a descubrir que no todos valemos para todos. Ya está, es algo tremendamente simple, pero que a veces me cuesta asumir, por falta de fuerza supongo.
Tengo una gran voluntad para cierto tipo de cosas, como cortar un amanecer o callarme si hace falta, pero a la hora de no caer... Siempre fallo. Quizás sea una de las cosas que menos me gustan de mí. Soy exremadamente sensible, es muy fácil dañarme... ¿Para qué negarlo? Y hoy, me he parado a pensar en mis motivos...Llevo una vida fácil, con los problemas que cualquiera de nosotros pueda tener a los quince años: gigantes hasta que los dices en voz alta y piensas en cómo tu madre se reiría de lo tonta que estás siendo. Por eso, me he propuesto darle menos importancia al mundo y más a la felicidad que puedo obtener de él.
Todo esto ha surgido de una simple entrada de un blog, sí, suena típico. Me ha llegado, es verdad, cuando no lo intentas te anulas. Nos anulamos como personas cuando dejamos de pensar por nosotros mismos o nos rendimos.
He tardado demasiado en darme cuenta de todo esto, es cierto. He llorado un poco más de lo necesario y seguramente haya exagerado las cosas hasta puntos inimaginables...¿Y qué?
Vivo para mí, hoy estoy segura de ello.
"Y voy a divorciar a todas las mujeres tristes que hay en mi ciudad."
Mi propia canción de autoayuda, la de hoy.
Hace tiempo que no te veo como antes
que cuando niegas tus defectos,
algo falla
No los niegas para los demás,
los niegas por no verlos.
Y dices que no es nada,
o que no vas a cambiar.
Estás tan enormemente sumida
en tu irrealidad,
que no ves el daño que causas.
Te muestras orgullosa,
quizás eso sea lo peor.
Crees que puedes obligar a quererte,
porque tú no lo haces,
pero no,
eso nunca funciona.
Crees que mereces más que ella
ese amor que te disputas con la almohada
pero no funciona,
nunca lo hará.
(despierta, se hace tarde)

Para no ser una dama en Dublín

Y mírame, ahora,
que parece que llevo todos mis futuros errores
pintados en los ojos,
y el maquillaje sin gracia
y las manos sin música.
Dime,
aquello de que somos polvo
de estrellas encerradas
en una canción por componer.
O resuelve,
ecuaciones de kilómetros,
acabados en abrazos.
Repíteme esas palabras,
para no ser una dama en Dublín,
ni en Nueva York,
o cualquier ciudad incomprensible
para la chica que prefiere el francés
porque dice que suena más dulce.
Dime que voy a encontrar a otro,
que has dejado el humo,
que ahora estudias épocas
o que esa chica pelirroja
te quiere más que nunca.
Reitera tu opinión,
sobre lo poco que te gustan mis poetas
o lo mala que es la rutina
cuando empieza a las siete.

En todas sus facetas


“Lo contrario al amor es la indiferencia, el nihilismo. Porque el odio no es más que amor en otra faceta.”
Lo bonito de la indiferencia, es cuando se niega, para mí. Dejar tu fragilidad en sus manos y que no la dejen caer a velocidad de palabras dolorosas. Lo bonito de ese nihilismo hacia el mundo, es cuando tú eres la excepción.
Cuando la utopía es verte, y la indiferencia es hacia el mundo que frena tus pasos y tus besos.
Lo bonito del amor es cuando es, en todas sus facetas.

jueves, 24 de enero de 2013

Octubre



"Ese día no figuraba en ningún calendario de fechas importantes. Aunque, cuando te sentía a mi vera tenías más importancia que la paz mundial. Me resulta distante y apenas han corrido meses.
Ese día, tenías la luz más bonita en los mundos de tus ojos. Cielos (no sólo azules, sino añiles, violetas, turquesas y verdes), mares de espuma, bosques y acuarela.
Supongo que todo se distorsionaba por el aprecio que yo tenía tus miradas. Pintabas acordes con luz y hacías volar los instantes como plumas de aire.
Alguna palabra debía haber abaratado la belleza aquella tarde, o quizás era yo, de balcones abiertos a tus paisajes. Desconozco (y me gusta muy poco esta palabra) los motivos de la luz.
Por qué en aquel momento se adentró en tus ojos, abriéndose paso.
En un segundo fluía de la calle a tus párpados y colonizaba la atención de mis pupilas ( y ya saben, que a mí me cuesta mantener las miradas). Se deslizaba en todas direcciones, anestesiando la poca coherencia de mi sonrisa en tu presencia. Despertaba los reflejos de colores inconscientes con la facilidad de quien baila descalzo.
Pestañeas.
Y quiso esfumarse, y el tiempo se abrió (tan real que dolía).
Abro los balcones y niebla insípida cubre las pinceladas de paisaje.
Tenías más importancia que la paz mundial." 

Escrito en una clase en la que sólo aprendí que tras tanta gramática, nadie quiso enseñarnos a disfrutar de las palabras. Leído cuando buscaba razones entre apuntes de latín para no caer.
El día que no quería mirarte a los ojos de nuevo, y ahora diré, que son las últimas líneas que hablan de ellos. La última humedad en los míos, la última vez que causo la desesperación de un profesor mirando el mar por la ventana.

martes, 15 de enero de 2013

Me quedo en el aire

Respirándote, 
tus tristezas e incógnitas. 
Viviendo cada instante que suspiras.
(me) Inspiras.
Me quedo en el aire,
de nuevo,
tan vacío que me mata.
Fluyes en forma de palabras,
dejando rastros...
De tu voz,
en mis pulmones.
"Te ahogas en un vaso de agua."
Respiras, inspiro.
Silenciamos nuestro sueño.
Y sigo en el aire.

domingo, 13 de enero de 2013

Madrid en las pestañas

Querer a Laura es muy fácil. Tan fácil como pasar una tarde hablando de cine mientras me explica el funcionamiento de su cámara fotográfica, o el argumento de un nuevo libro, o me dice que se va a Madrid en unos días. Laura es una persona compleja, bonita, real.
Es de las que guarda cosas de las que seguramente nadie sospecha nada, pero están ahí.
"Me gusta tu capacidad para los párrafos emotivos" a mí la suya para las frases con fuerza.
"Pedirte la hora para ver tus manos en movimiento" y seguimos hablando de nosotras.
Laura tiene Madrid en sus pestañas y viaja entre ideales. Es una de esas personas que te aportan algo, que son personas de verdad.
Cruzamos un paso de peatones con los brazos muy abiertos, odia llevar paraguas.
La admiro mucho, por su fuerza, por su forma de ser. Es preciosa por su conjunto de matices.
Y cuando llego a casa me ha escrito más de una frase, sonrío.
Sí, Laura es fácil de querer.
"Intentar ser feliz pero seguir entristeciéndote por las personas es como tener sed y negarse a beber agua."

miércoles, 2 de enero de 2013

Evitar incendios en los ojos

Es como buscar salidas
mientras ves cerrarse a tu paso las puertas.
Como ver que el mundo se recupera
de mis impactos contra la realidad.
Ver que ni siquiera yo
consigo darme demasiada importancia.
Y te equivocas.
Me quiero,
poco, lo que puedo,
pero lo hago.
Me perdí de vista estos días,
creo que fue por error
en el último "Ojalá",
o cuando dije tu nombre sin sonreír
ni llorar, ni nada.
Lo dije con cuidado,
para no manchar el silencio en grandes cantidades
de palabras inflamables
y evitar incendios en los ojos.
Te até a mis mapas,
para no perdernos sin buscar reencuentros.
Y me desvié,
o me desviaste de una trayectoria inexistente,
no sé bien cómo fue,
pero era.
"Fui, eres, será. Sin plurales."

Dialéctica y erótica

Los mapas de tu voz son inhóspitos y mi ansia tangible y cruda, tendiéndote los despojos de mi tacto camino descalza por el verso c...