viernes, 21 de diciembre de 2012

La oscuridad líquida de mis pupilas.

Quizás el problema está en nosotros,
en mí, y en mi tolerancia inagotable,
en ti, en tu mente ambigua
en mi manera de querer a las personas.
Puede que esté en tus ojos,
o en mi manera de derramarme
en mis cielos de acuarela
y en mis playas sin mar.
"Dime por favor dónde hay un mar
que no susurre a mis oídos tus palabras"
En las palabras de ese profesor,
en un gato que nos mira de cerca,
en los instantes a la fuga,
en los atrapasueños de una noche.
En mi manera de no mirar atrás
cuando sé que te estás yendo,
muy lejos y muy cerca
demasiado, perdiéndote en ciudades
que no son de nadie.
Quizás sepas ya, que no alcanzo
la luna con los dedos, cuando alzo la mirada
y no te encuentro
en la oscuridad líquida de mis pupilas.
"Dime por favor en qué vacío,
no está tu sombra llenando los centros;
dónde mi soledad es ella misma,

y no el sentir que tú te encuentras lejos."

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