martes, 11 de julio de 2017

Dialéctica y erótica

Los mapas de tu voz son inhóspitos
y mi ansia tangible y cruda,
tendiéndote los despojos de mi tacto
camino descalza por el verso
con miedo a tu lectura sin un prisma
que nuble las líneas del deseo.
No quiero permanecer en el límite,
vacilante ante la incógnita,
sin más propósito que mi cuerpo.
Mis ideas se suceden como párpados,
o puentes veloces tendidos hacia dentro,
cuando propagas el ruido sordo
de conversaciones tibias que inundan
el viaje de la madrugada al clímax.

El signo tiembla inconexo,
si me preguntas en qué creo
tendré que responder que en la tierra;
mi palabra es sed de sal,
para decirte a dónde voy no me alcanza la boca.
Mientras trazas rumbos intangibles,
me revelo empírica
y sigo atenta e imperturbable
tu búsqueda hacia el centro último del mandala.

Sígueme donde no alcanza la luz de lo cotidiano,
voy a enseñarte las sombras de mis fractales,
el conflicto de mi poema indeciso
entre la lucha y el orgasmo.
Déjame trazar la líneas consteladas,
frenética y anhelante de paz,
de cuidado, de vida.

Tengo sed de sal y la boca ávida de poesía.

lunes, 1 de mayo de 2017

El amor debería ser un espacio autogestionado

En esta casa llena de sol y silencio
lamo la cicatriz que me dejaste
en una mezcla de tristeza y asco.
No podías pedirme el silencio
cuando los poemas me muerden por dentro
entre el amor y la rabia,
ni frenar mi grito contra las rejas
ni mi llanto en tempestades.
Y, aún así: "estás loca,
te pones como una fiera".
La fiera la llevo dentro,
me ruge en el vientre cuando me callas
y me pide que la libere:
nuestra revolución fue nacer mujeres.
Soy la misma que en tu cama o en el suelo,
la dueña del cuerpo, la boca y las manos
que te llevaron al orgasmo entre promesas.
Pero ahora que mi cuerpo es mío,
que con mi boca he gritado sin miedo
y mis manos han escrito tu último poema:
ahora ya no te gusto tanto.

domingo, 5 de marzo de 2017

Tengo las ruinas de tu cariño
adheridas a mi piel
en una duermevela de ausencia reticente.
Floto en el recuerdo implacable
de costas imsómnicas sensibilizando el vacío,
de la onírica cercanía de tus límites
y el umbrío silencio del deseo.

Ahora los inevitables párpados
se mecen en una atmósfera entibiada por el día
y yo continuo expectante frente al silencio de tu cuerpo
en una espera de niños retratados.

Dialéctica y erótica

Los mapas de tu voz son inhóspitos y mi ansia tangible y cruda, tendiéndote los despojos de mi tacto camino descalza por el verso c...