Hola, noviembre,
has llegado llenándome de pausas.
La prisa desaparece de mi ventana
mientras las gotas compiten a cámara lenta.
Lluvia suicida
o yo suicidando a mis palabras.
Lanzándotelas desde lejos para que no te rocen,
mordiéndome la lengua para no arrojarme
tempestades al otoño.
Quedarse en la cama un sábado por la tarde
se diagnostica como ganas amor extremas.
Pero sólo alzo la voz para hablar de las gotas,
y me derramo escribiendo en mi ventana.
sábado, 2 de noviembre de 2013
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Dialéctica y erótica
Los mapas de tu voz son inhóspitos y mi ansia tangible y cruda, tendiéndote los despojos de mi tacto camino descalza por el verso c...
-
Sé lo que quiero, y quiero que me quieran. Quiero ser poeta, musa, artista, lectora, novela, poesía. Quiero ser el amor y ...
-
Vidrieras de colores sobre lo níveo, tonos verdes y escarlata sobre párpados violáceos. Goteras en el pelo y ruinas en las manos. Cúpula...
-
Luces. Sigo pensando sólo en ti y pasan los minutos buscándote. Intermitentes. Ninguna de mis opciones se llamaba como tú, creo haberla...
No hay comentarios:
Publicar un comentario