miércoles, 14 de mayo de 2014

"Demasiado feliz para se poeta"

Las palabras se volatilizaron
y sólo quedó tu paisaje.
De mi boca no manaba nada,
pero en la tuya siempre hay océanos
batiendo su oleaje en tus dientes,
creando playas en tus comisuras.

Yo quería ser poeta,
pero decidí que me faltaba talento.
Ahora me sobra poesía
y cualquier verso
me parece un plagio a lo que tú seas.

De verdad,
incluso tengo una máquina de escribir.
Y soñaba con irme a Nueva York
antes de descubrir Estocolmo,
antes de que descubriésemos
todo lo que sabemos hacer sin que nos lean.

Yo iba a ser poeta,
pero me hiciste feliz.

Dialéctica y erótica

Los mapas de tu voz son inhóspitos y mi ansia tangible y cruda, tendiéndote los despojos de mi tacto camino descalza por el verso c...