Tu roce encontró el mío, ensayadas casualidades, no? Dicen que hace el cariño.
Mis manos querían salir a bailar,y las tuyas no se opusieron. Choques, como el mar...Y luego...Suavidad, tus olas se mecían suaves en mis orillas, y yo buscaba descubrir nuevos océanos.
Había eclipses en tu tacto y en tu aroma, había poesía, arte, amor...Yo no quería que aquello acabase nunca, hubiese parado el mundo en el último suspiro de cada caricia si hubiese podido. Frenaría el planeta en el momento en el que tentábamos a las mareas.
La oscuridad nos pintaba la piel me impedía ver si sonreías...Tu sonrisa, selvática! Que suena como las plantas al crecer, muy lento, muy verde viento, muy tú.
Mis ojos no encontraban las enredaderas de los tuyos, tampoco los buscaron lo suficiente quizás, y estas no trepaban por nuestros párpados.Te escuchaba respirar, no te oía, te escuchaba por que me gusta hacerlo. Respiras por que vives, vives por que sientes y esto último es un misterio a mis ojos.
Los agarimos modelaban la arena que se nos acumulaba en la piel.
El aire sabía a calidez, lo cual también era de mi agrado.
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