Se sentaba con las piernas cruzadas,vestido ajustado y tacones.
Bebía una copa,creía que así parecía mayor.
Era un amor barato,que nunca tuvo madre,ni padre,ni nadie que le enseñase a creer en las hadas,que le hiciese soñar con ser algo más,a superarse,no tenía nada y aún así sonreía,con picardía,inocencia perdida.
Era una niña,con los labios pintados de rojo,pero una niña al fin y al cabo.
Mienten al decir que tú mismo escojes tu destino,ella no pudo hacerlo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario