caramelos de la fruta prohibida.
El pecado contenido,
he perdido las llaves otra vez;
me he quedado encerrada dentro
y ya no sé si quiero salir.
Recitales autodestructivos
para una audiencia dormida.
Subo por las escaleras de mis ideas
para precipitarme al vacío.
Un caos fuera de sitio,
todos estos esquemas se caen por sí mismos.
No procedo,
yo no,
yo nunca.
Un montón de piezas de puzzle,
revueltas,
por manos infantiles que ya no saben
cómo reconstruirme.
Soy una montaña de escombros,
amapolas, impresionismo
y vidrio policromado.
