jueves, 5 de febrero de 2015

Vidrieras de colores sobre lo níveo,
tonos verdes y escarlata sobre párpados violáceos.
Goteras en el pelo y ruinas en las manos.

Cúpulas por todo el cuerpo,
balcones en los labios y paisajes en las palabras;
he viajado sin moverme y no quiero volver.
La nostalgia de lo desconocido es simple ignorancia.

No estoy triste, estoy perdida
entre miles de vidrieras de colores en lo oscuro,
desorientada entre luces prometedoras
pero con vítreas barreras.

Escarlata, cian, jade.
Luz manchada de tinta violeta.
Tinta derramada sobre cúpulas y baldosas.

Dialéctica y erótica

Los mapas de tu voz son inhóspitos y mi ansia tangible y cruda, tendiéndote los despojos de mi tacto camino descalza por el verso c...