Miró al cielo,luego,de frente,aquella casa...
Que iba a ser suya,de los dos...
Era blanca,de madera,con jardín y un pequeño porche que a él le encantaba,tenían pensado poner un columpio,y plantar un cerezo. Lo tenían pensado todo,desde la tapicería del sofá hasta el cuadro del recibidor...
Todo podría haber sido maravilloso,la verdad,y hubiesen sido felices,mucho,pero no,jamás.Como se habían querido,podían jurarlo,y aquel accidente,tuvo el valor para separarlos,para obligarla a verle morir entre las blancas paredes de un triste hospital,sin que al mundo le importase,sin que le prestasen la más mínima atención,un suceso corriente,no? Ella no pensó lo mismo.
Siguió adelante sin él,era fuerte,muy fuerte...
Giró la vista,un autobús,a ninguna parte,necesitaba un cambio de aires...



